Resultados de un estudio reciente publicado en European Heart Journal sugieren que algunos conservantes comunes podrían aumentar el riesgo de hipertensión y enfermedad cardiovascular.
Esta investigación se produce en medio del creciente debate público sobre los alimentos ultraprocesados (UPF) y el efecto que los aditivos que estos contienen puede tener sobre la salud.
Estos conservantes se utilizan para evitar que los alimentos se dañen o se contaminen, y prolongan su vida útil. Se informa que en 2019, alrededor de un tercio de los productos comprados en EE. UU. contenían al menos un conservante.
Se advierte que, para ser utilizados en EE. UU., Reino Unido, Europa y otros lugares, estos aditivos deben pasar pruebas de seguridad, aunque algunos expertos creen que estas evaluaciones no son lo suficientemente rigurosas.
-Conservantes vinculados a diabetes tipo 2 y cáncer
El estudio utiliza datos del proyecto NutriNet-Santé, iniciado en Francia en 2009, con más de 100,000 participantes que reportan su dieta regularmente. Los investigadores también tuvieron acceso a muestras de sangre y heces para analizar el microbioma intestinal.
Este grupo de investigadores, se indica, ha estudiado el impacto de los UPF y los aditivos durante los pasados años y este año publicaron hallazgos que relacionan conservantes con diabetes tipo 2 y cáncer.
-¿Qué conservantes son los más comunes?
El análisis incluyó datos de 112,395 personas, con un seguimiento promedio de 7.9 años. Identificaron 58 conservantes, de los cuales 17 eran consumidos por al menos el 10% de los participantes.
Los 10 más comunes fueron:
- Ácido cítrico — 91.3%
- Lecitinas — 86.4%
- Sulfitos totales — 83.5%
- Ácido ascórbico — 83.0%
- Nitrito de sodio — 73.3%
- Sorbato de potasio — 65.3%
- Eritorbato de sodio — 52.5%
- Ascorbato de sodio — 49.7%
- Metabisulfito de potasio — 44.2%
- Nitrato de potasio — 32.3%
-Vínculos entre conservantes y salud cardiovascular
Informaron que después de ajustar por edad, sexo, actividad física, tabaquismo, educación, dieta y otros factores, encontraron que un mayor consumo de conservantes no antioxidantes se asociaba con mayor incidencia de enfermedad cardiovascular y coronaria.
–También observaron mayor incidencia de hipertensión:
- Conservantes totales: 24% más
- Conservantes no antioxidantes: 29% más
- Conservantes antioxidantes: 22% más
Al analizar compuestos específicos, los aumentos en hipertensión fueron:
- Sorbatos totales: 39% más
- Sorbato de potasio: 39% más
- Ácido cítrico: 25% más
- Metabisulfito de potasio: 16% más
- Nitritos totales: 16% más
- Nitrito de sodio: 16% más
- Ácido ascórbico: 14% más
- Eritorbato de sodio: 14% más
- Ascorbatos totales: 13% más
- Eritorbatos totales: 13% más
- Ascorbato de sodio: 12% más
- Sulfitos totales: 11% más
- Extractos de romero: 10% más
Para enfermedad cardiovascular, solo un aditivo se mantuvo significativo:
- Ácido ascórbico: 15% más
Se aclaró que no hubo interacción estadística con la calidad de la dieta ni con el consumo de UPF, lo que sugiere que el efecto no se explica solo por una dieta de peor calidad.
-Limitaciones y futuro
Se aclaró que el estudio es observacional, por lo que no puede probar causalidad, pero a pesar de ello los autores piden reevaluar la seguridad de estos aditivos considerando el balance entre preservación de alimentos y riesgo cardiovascular.
-¿Cómo podemos reducir los conservantes en nuestra dieta?
Se establece que reducirlos a cero es casi imposible y que en EE. UU., alrededor del 57% de los alimentos son ultraprocesados y la mayoría contiene conservantes. La recomendación principal es reducir UPF y priorizar alimentos integrales ricos en fibra, que favorecen la salud intestinal, inmunológica y cardiovascular.
-Recomiendan:
- Reducir carnes procesadas (ricas en nitratos y nitritos).
- Cambiar refrescos por agua, té sin azúcar o bebidas fermentadas con cultivos vivos.
- Leer etiquetas y preferir productos con listas cortas de ingredientes
Preservative food additives, hypertension, and cardiovascular diseases: the NutriNet-Santé study

