La organización de adultos mayores AARP nos advierte en publicación reciente sobre los riesgos que representan el consumo de ciertos suplementos. Seleccionaron cinco de ellos y sobre estos nos describen sus cualidades y peligros.
Reconocen que muchos adultos mayores recurren a los suplementos para aumentar la energía, aliviar el dolor o cubrir deficiencias nutricionales a medida que envejecen.
Señalan a renglón seguido que, aunque los suplementos pueden ser útiles, los médicos dicen que es prudente usarlos con cautela a medida que envejeces.
“Solo porque algo se venda sin receta no significa que sea seguro tomarlo”, dice la Dra. Kathleen Hager, geriatra especializada en medicina interna en OhioHealth, citada en el escrito.
Nos recuerda esta que, a medida que envejecemos, nuestros cuerpos procesan los medicamentos y suplementos de manera diferente, lo que nos hace más vulnerables a los efectos secundarios.
Indica que algunos suplementos pueden elevar la presión arterial, irritar el estómago o causar mareos, mientras que otros pueden afectar cómo se absorben o metabolizan los medicamentos recetados.
Los adultos mayores también tienen más probabilidades de estar tomando múltiples medicamentos, lo que aumenta las posibilidades de interacciones.
Hager dice que una de sus mayores preocupaciones cuando se trata de adultos mayores y suplementos es la polifarmacia, definida como tomar más de cinco medicamentos al día.
Los expertos en salud recalcan que es importante consultar con un médico o farmacéutico para asegurarte de que cada suplemento que tomas sea seguro, necesario y no interactúe con tus otros medicamentos.
Las siguientes son las cinco vitaminas y suplementos comunes que, según los expertos, los adultos mayores generalmente deberían evitar, o por lo menos usar con cautela.
1. Hierba de San Juan (St. John’s wort)
Este remedio herbal puede ser efectivo para la depresión leve, pero los médicos dicen que la mayoría de los adultos mayores deberían evitarlo porque interactúa con una amplia variedad de otros medicamentos y hace que sean menos efectivos.
La hierba de San Juan acelera ciertas enzimas del hígado que tu cuerpo usa para descomponer medicamentos, así que los fármacos salen de tu sistema demasiado rápido, dice la Dra Victoria Maizes, directora ejecutiva del Andrew Weil Center for Integrative Medicine de la Universidad de Arizona. Eso hace que tus recetas no sean efectivas, incluso si las tomas según las indicaciones.
Se sabe que la hierba de San Juan tiene interacciones importantes con antocoagulantes, medicamentos contra el rechazo de trasplantes, antirretrovirales, digoxina y muchos medicamentos psiquiátricos. Si aun así quieres tomarla, es esencial que un médico revise cada medicamento que tomas antes de empezar.
2. Vitamina E
La mayoría de las personas obtienen suficiente vitamina E de los alimentos, pero algunos adultos mayores también toman un suplemento de vitamina E por sus beneficios antiinflamatorios y para la salud cerebral.
El problema, dice Hager, es que las dosis altas pueden aumentar tu riesgo de sangrado, incluidos sangrados cerebrales peligrosos. Demasiada vitamina E también puede causar fatiga, dolor de cabeza, diarrea, cólicos y otros síntomas abdominales.
3. Hierro o un multivitamínico con hierro (si estás en la menopausia)
Muchas mujeres toman hierro durante sus años fértiles, pero rara vez se necesita después de la Menopausia y puede ser perjudicial si tomas demasiado, dice Maizes.
“El exceso de hierro puede aumentar el riesgo de enfermedad del corazón, diabetes y varios tipos de daño a los órganos”, dice.
Los hombres y las mujeres mayores no necesitan hierro adicional a menos que un análisis de sangre haya mostrado una deficiencia, dice ella.
4. Raíz de regaliz (Licorice root)
Otro suplemento con el que hay que tener cuidado es el regaliz, que se vende como suplemento por sí solo y se agrega a muchas mezclas herbales por su dulzura natural, dice Maizes. A menudo aparece en productos promocionados para la salud intestinal, el alivio del estrés o para aumentar la energía.
La preocupación, explica, viene de la glicirricina, un compuesto que se encuentra en la raíz natural de regaliz. En cantidades más altas o si se toma con regularidad, puede hacer que el cuerpo retenga sodio y pierda potasio, lo que puede llevar a presión arterial peligrosamente alta,, hinchazón o problemas del ritmo cardíaco.
5. Suplementos para bajar de peso o aumentar la energía
Los suplementos para bajar de peso y para la energía pueden ser riesgosos porque a menudo dependen de ingredientes estimulantes para acelerar tu metabolismo o suprimir el apetito, dice por su parte Richard Bloomer, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Memphis. Los estimulantes comunes incluyen guaraná, extracto de café verde, Garcinia cambogia, ginseng Panax y cafeína, todos los cuales pueden hacer que tu corazón trabaje más de lo debido.
Los productos estimulantes pueden elevar la presión arterial, aumentar tu frecuencia cardiaca, interferir con los medicamentos para el corazón y agravar una insuficiencia cardíaca subyacente. También pueden provocar insomnio, nerviosismo y ansiedad.
Hizo referencia a un estudio histórico que encontró que los suplementos para bajar de peso o para la energía fueron responsables de cerca del 72% de las visitas a la sala de emergencia reladionadas con los suplementos.

