La organización National Kidney Foundation publicó un escrito que tituló “6 mitos nutricionales de la enfermedad renal” en el que sostiene que existe mala información sobre la alimentación que debe mantener una persona con deficiencia renal.
Establecen que “son muchos los mitos e ideas erróneas que existen en torno al mundo de la salud renal y la nutrición’, y advierten que ‘estudiar toda la información que se encuentra en internet puede ser confuso y abrumador”.
Mito 1: Hay una sola dieta para los riñones
Señalan que cada persona es única y eso incluye sus necesidades nutricionales, que dependen de algunos de los siguientes factores:
- Etapa de la enfermedad renal
- Resultados de laboratorio
- Medicamentos
- Comorbilidades, como diabetes o presión arterial alta
- Actividades relacionadas con el estilo de vida, como el ejercicio
Trabajar con su equipo de atención médica y un especialista en nutrición renal es la mejor forma de crear un plan de alimentación que sea adecuado para usted.
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Mito 2: Los cereales integrales, los frutos secos, las semillas y los frijoles tienen mucho fósforo
El fósforo es un mineral que forma huesos fuertes y mantiene saludables otras partes del cuerpo. Sin embargo, si los riñones no pueden eliminar el exceso de fósforo de la sangre, este puede quitar calcio de los huesos o se pueden generar depósitos de calcio peligrosos en los vasos sanguíneos, los pulmones y el corazón. Esos depósitos pueden aumentar el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares si no se controla el fósforo con la dieta o con medicamentos recetados.
Los cereales integrales, los frutos secos, las semillas y los frijoles contienen fósforo, pero eso no significa que deba quitarlos de su dieta. ¡El cuerpo solo absorbe el 50 % del fósforo proveniente de alimentos no procesados de origen vegetal! Absorbemos entre el 80 % y el 100 % del fósforo de alimentos ricos en proteínas como carne roja, pescado y productos lácteos o de alimentos procesados con aditivos de fósforo.
- Media taza de cereales integrales contiene unos 200 mg de fósforo, pero el cuerpo solo absorberá la mitad, alrededor de 100 mg.
- Media taza de queso feta desmenuzado elaborado con leche entera contiene 328 mg de fósforo, de los cuales se absorben entre 262 y 328 mg.1
Mito 3: Las personas con enfermedad renal necesitan una dieta baja en potasio
Sobre este “mito” nos indican que el potasio es un mineral esencial que se encuentra en la mayoría de los alimentos y sin el cual no podemos vivir porque ayuda a que los nervios, los músculos y el corazón funcionen correctamente.
A diferencia de la creencia popular de que todos los que tienen enfermedad renal necesitan una dieta baja en potasio, las personas con enfermedad renal pueden correr el riesgo de tener muchísimo o poquísimo potasio.
El médico posiblemente le recete medicamentos para ayudarle a mantener el potasio o los ajustará si ya los toma.
Mito 4: Los pacientes con enfermedad renal tienen que limitar las frutas y verduras
Incluso las personas que tienen que limitar el potasio necesitan consumir suficientes frutas y verduras, recomiendan. ¿Por qué? Al igual que el fósforo, se absorbe menos potasio de los alimentos de origen vegetal que de las carnes rojas o los alimentos muy procesados. El contenido de fibra también puede mejorar la regularidad intestinal, favorecer la eliminación general del potasio y mejorar la acidosis, una afección en la cual los fluidos corporales contienen demasiada cantidad de ácidos.
Mito 5: Los sustitutos de la sal son más seguros que la sal
“El cuerpo necesita el sodio para ayudar a que los nervios y músculos funcionen correctamente y controlar los niveles de fluidos y la presión arterial. Sin embargo, el exceso de sodio puede afectar negativamente a la salud, especialmente en las personas con enfermedad renal.
Puede causar:
- Presión arterial alta
- Incomodidad durante la diálisis
- Acumulación de líquido alrededor del corazón y los pulmones
Una reacción natural a estos datos podría ser optar por un sustituto de la sal, pero muchos de estos sustitutos contienen cloruro potásico. Esto podría ser perjudicial, en especial si tiene que limitar la cantidad de potasio que consume. Por suerte, no tiene que renunciar al sabor si debe mantener a raya la sal que consume.
-Recomiendan que pruebe estos condimentos e ingredientes en lugar de la sal:
ajo fresco; romero; pimienta de Jamaica; Pimienta Negra; cebolla fresca; tomillo; albahaca; jugo de limón; ajo en polvo; salvia; curry en polvo; vinagre; cebolla en polvo; jengibre
Mito 6: Las personas con enfermedad renal no pueden consumir una dieta a base de plantas
En este último “mito” afirman que “antes se evitaban los alimentos de origen vegetal porque los nefrólogos consideraban que contenían demasiado potasio y fósforo pero no suficiente proteína. Ahora sabemos que las dietas a base de plantas bien equilibradas confeccionadas por especialistas en nutrición renal pueden prevenir y desacelerar el avance la enfermedad renal crónica, la diabetes tipo 2, la presión arterial alta y la enfermedad cardíaca2
Citan a la especialista Jessianna Saville RD, CSR LDN, que explica. «si consume una buena dieta a base de plantas densa en nutrientes y tiene enfermedad renal, es posible que se sienta mucho mejor”.
“Es muy practicable, pero si le genera ansiedad, elabore un plan con su dietista. Es la persona indicada para brindarle orientación”, agrega.

