La comunidad científica y médica sigue alertando sobre el aumento en la incidencia de los cánceres gastrointestinales (GI) diagnosticados en pacientes jóvenes, o menores de 50 años.
El llamado más reciente lo hizo la oncóloga del Mayo Clinic Comprehensive Cancer Center en Arizona, Christina Wu, M.D, que explicó en un escrito publicado por esa entidad los factores de riesgo y las consideraciones de tratamiento para estos pacientes.
“Las personas menores de 50 no son demasiado jóvenes para desarrollar cánceres gastrointestinales”, afirma la Dra. Wu. “Si los adultos jóvenes notan síntomas nuevos o persistentes, es importante que se evalúen”.
Sostiene que “en Mayo Clinic, los cánceres gastrointestinales de inicio temprano se definen como aquellos diagnosticados antes de los 50 años. La evidencia muestra que el tipo más común en todo el mundo es el cáncer colorrectal, seguido por cáncer de estómago, esófago y páncreas. Otros tipos menos frecuentes incluyen cáncer de vías biliares, vesícula, apéndice, tumores neuroendocrinos y cáncer de intestino delgado”.
Esta reconoce que “se necesita más investigación para entender qué está causando el aumento en la incidencia de los cánceres GI de inicio temprano”, pero afirma que ya se sabe que ciertos factores pueden aumentar el riesgo.
Factores de riesgo
Explica que son varios factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar cánceres GI de inicio temprano, incluyendo condiciones genéticas, enfermedades crónicas y estilo de vida:
- -Síndrome de Lynch y poliposis adenomatosa familiar: condiciones hereditarias asociadas con mayor riesgo de cáncer colorrectal temprano.
- -Enfermedad inflamatoria intestinal y colangitis esclerosante primaria: aumentan el riesgo de cáncer colorrectal y colangiocarcinoma, respectivamente.
- -Estilo de vida sedentario, obesidad, dietas altas en procesados, consumo de alcohol, tabaquismo y exposiciones ambientales: pueden asociarse con mayor riesgo de cáncer GI.
Detección temprana y síntomas
Las recomendaciones de tamizaje para cáncer colorrectal varían por país, pero generalmente comienzan entre los 40 y 50 años, señala. “En EE. UU., se recomienda iniciar a los 45 años para personas con riesgo promedio; quienes tienen factores de riesgo, como antecedentes familiares, podrían necesitar comenzar antes”.
Contar con un médico de atención primaria, realizar chequeos regulares y discutir cualquier preocupación de salud ayuda a determinar qué pruebas son necesarias según el riesgo individual.
Indica que en algunos casos, los síntomas pueden sugerir tipos específicos de cáncer GI:
- -Pérdida de peso no intencionada con ictericia y dolor → posible cáncer de páncreas.
- -Pérdida de peso, dolor y dificultad para comer o tragar → posible cáncer de estómago.
- -Cambios persistentes en hábitos intestinales, dolor abdominal y anemia por deficiencia de hierro → posible cáncer colorrectal.
“Cualquier síntoma nuevo, persistente o preocupante debe motivar una consulta médica”, enfatiza la Dra. Wu. Ignorarlos puede retrasar el diagnóstico en adultos jóvenes. Reconocerlos temprano es clave”, advierte.
Atención personalizada para adultos jóvenes
Los adultos jóvenes con cáncer GI suelen necesitar atención multidisciplinaria debido a diferencias en la biología tumoral y necesidades sociales y de etapa de vida.
“Antes de iniciar tratamiento, realizamos pruebas genéticas y perfilación tumoral para identificar mutaciones que puedan guiar terapias dirigidas”, explica la Dra. Wu. Estos avances permiten tratamientos más personalizados y efectivos.
Además, los pacientes jóvenes pueden requerir apoyo adicional, como preservación de la fertilidad y recursos para manejar los desafíos emocionales y prácticos del diagnóstico. El Programa de Cánceres GI Hereditarios y de Inicio Temprano de Mayo Clinic ofrece este tipo de atención especializada, nos informa.
Innovaciones en tratamiento
La oncóloga aborda también las innovaciones que se están desarrollando para atender esta condición. Nos dice que “gracias a los avances en pruebas genéticas y análisis tumoral, los equipos de oncología pueden ofrecer terapias más personalizadas, incluyendo inmunoterapia en algunos casos, y determinar la elegibilidad para ensayos clínicos”.
El tratamiento para ciertos cánceres GI, precisa, puede incluir combinaciones de quimioterapia, radiación (incluyendo terapia con protones) y cirugía. Las técnicas mínimamente invasivas y la inmunoterapia están mejorando los resultados en varios tipos de cáncer GI.
Nos adelanta que investigadores de Mayo Clinic también están explorando el uso de inteligencia artificial como apoyo adicional en la detección de cánceres gastrointestinales como el colorrectal y el pancreático.
También en Puerto Rico:
En marzo del año pasado el Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico (CCCUPR) hizo un llamado a la prevención del Cáncer Colorrectal, ante el incremento de casos en la isla, especialmente en jóvenes entre las edades de 20 a 49 años.
En aquella ocasión la Dra. María González Pons, investigadora asociada de la División de Investigación Clínica y Traslacional del CCCUPR, informó en conferencia de prensa que “nuestros datos reflejan un aumento preocupante en los casos de cáncer colorrectal en Puerto Rico, particularmente en personas menores de 50 años, lo que resalta la necesidad urgente de reforzar la prevención y el cernimiento temprano”.

