Mayo Clinic mantiene su publicación de artículos sobre importantes temas de Salud y en esta ocasión cuestionan la confianza que debemos tener en la Inteligencia Artificial (IA) para atender nuestros problemas de Salud.
Recomiendan que pensemos en la IA como un asistente de investigación, no como nuestro profesional de la salud. “Puede ser útil para resumir ideas o entender conceptos generales. También puede ayudarte a preparar preguntas para tu equipo médico. Pero cuando se trata de tu salud, las decisiones más seguras y efectivas siguen siendo las que tomas junto a un profesional de confianza”, recalcan.
“Imagina que llevas semanas sintiéndote cansado. Tus estrategias habituales —descanso y un poco más de café— no están funcionando. Antes de decidir si debes programar una cita con un profesional de la salud, abres una herramienta de chat con inteligencia artificial (IA) y escribes: “¿Qué afecciones de salud causan fatiga?”
En segundos aparece una lista de respuestas. Incluye estrés, anemia, problemas de tiroides, depresión, enfermedades crónicas y cáncer. La información parece organizada y suena precisa… y un poco alarmante.
Pero ¿es confiable esta respuesta? ¿Y qué deberías hacer con esa información?”, cuestiona el escrito.
-La información de salud creada por IA se usa ampliamente
Informan que casi 8 de cada 10 adultos en Estados Unidos recurren a internet para buscar respuestas a preguntas de salud. En lugar de revisar múltiples sitios web, muchas personas encuentran respuestas en el resumen generado por IA que aparece al inicio de los resultados de búsqueda.
Pero no se queda ahí, advierten, “más de 1 de cada 5 adultos en el mundo está acudiendo directamente a chatbots de IA, como ChatGPT y Gemini, para hacer preguntas de salud. Es rápido, conveniente y gratuito. Pero expertos de Mayo Clinic advierten que la información generada por IA no siempre es confiable ni precisa”.
-Por qué no siempre puedes confiar en la IA
Cuando se trata de usar IA para obtener información de salud, hay algunas limitaciones clave que debes tener en cuenta, nos recomiendan:
- Diagnosticar y tratar enfermedades es demasiado complejo para una máquina Las herramientas de IA no tienen acceso a tu historial médico completo —ni deberías subirlo o compartirlo—. No pueden examinarte ni hacer pruebas como lo haría un profesional de la salud. Tampoco pueden razonar como un ser humano ni explicar cómo llegaron a una conclusión. Estas capacidades son necesarias para tomar decisiones médicas seguras y precisas.
- La IA puede equivocarse, incluso cuando suena segura Los chatbots de IA dan respuestas basadas en patrones de datos. No “saben” hechos como lo hace un profesional de la salud. A veces la información parece cierta, pero es completamente incorrecta. Esto se conoce como alucinación. Por ejemplo, cuando se le preguntó cómo obtener más minerales de los alimentos, una IA llegó a recomendar comer rocas.
- La información creada por IA puede tener sesgos Los sistemas de IA se entrenan con grandes cantidades de datos que pueden contener sesgos o vacíos. Eso significa que podrían no reflejar la experiencia de todas las personas. Por ejemplo, un sistema entrenado con información de Estados Unidos y partes de Europa podría pasar por alto señales de depresión en otras culturas, donde la tristeza se expresa más a través de síntomas físicos —como dolor de cabeza o cansancio— que hablando de los sentimientos.
- La IA difunde desinformación La IA no distingue lo verdadero de lo falso. Puede tomar respuestas de fuentes defectuosas o engañosas. Cuando las personas ven historias alarmantes de salud en línea, a menudo las comparten, incluso si saben que podrían no ser ciertas. A medida que la información falsa se propaga, hay más de ella disponible en internet. La IA puede terminar repitiéndola.
- Las personas y la IA no se comunican bien entre sí Un estudio encontró que quienes buscan información de salud no suelen dar suficiente detalle a los chatbots para obtener respuestas claras y precisas. Y pequeñas diferencias en cómo se describen los síntomas pueden cambiar por completo la respuesta, haciéndola menos exacta. Por ejemplo, cuando dos personas preguntaron por los mismos síntomas usando palabras distintas, la IA solo le dio a una de ellas la respuesta correcta: buscar atención de emergencia.
Nos recomiendan cómo usar la IA de forma más segura y efectiva
“Si aun así deseas usar IA para aprender sobre un tema de salud, aquí tienes pasos prácticos para reducir riesgos”:
- Usa la IA para educación general, no para diagnóstico. Es más útil para explicar términos médicos o dar consejos generales de bienestar. Por ejemplo: “¿Qué significa hipertensión en lenguaje sencillo?” o “¿Cómo puedo moverme más durante el día?”
- Verifica todo. Contrasta la información con fuentes confiables, como Mayo Clinic o la American Medical Association. Y lo más importante: revisa lo que aprendas con tu equipo de salud.
- Haz preguntas claras y específicas. En lugar de “¿Es malo toser?”, prueba: “¿Cuáles son las causas comunes de tos seca crónica en adultos?” Las preguntas enfocadas suelen generar respuestas más útiles y equilibradas.
- Protege tu privacidad. No compartas información personal como nombre completo, fecha de nacimiento, dirección, historial médico o detalles de seguro. Incluso los datos de salud deben compartirse con cautela, especialmente en plataformas públicas o gratuitas.

