Es importante rehidratarse después de cualquier actividad que cause sudoración intensa, como un entrenamiento fuerte, una sesión de sauna o una clase de yoga caliente.
Rehidratarse también es crucial para prevenir los efectos dañinos de la deshidratación si tienes diarrea o te estás recuperando de una noche de fiesta.
Agua
Todos sabemos que beber agua suele ser la mejor y más económica manera de mantenerse hidratado y rehidratarse, ya que, a diferencia de muchas otras bebidas, no contiene azúcares añadidos ni calorías, lo que la hace ideal para beber durante todo el día o específicamente cuando necesitas rehidratarte,
Se nos recuerda que algunas personas pierdan más sodio a través del sudor que otras, lo que llaman un “sudador salado”, que ocurre si tienes calambres musculares frecuentes al hacer ejercicio o si tu sudor te arde en los ojos.
Si alguno de estos casos te aplica asegúrate de reemplazar no solo el líquido perdido por el sudor, sino también el sodio, especialmente después de ejercicios intensos o prolongados en ambientes calurosos.
Para la mayoría de las personas, beber agua es suficiente para rehidratarse.
Bebidas deportivas
Las bebidas deportivas contienen agua, electrolitos y otros ingredientes. Algunas pueden ser tan efectivas como el agua para ayudarte a rehidratarte o mantenerte hidratado en climas calurosos o durante ejercicio intenso. Se advierte, sin embargo, que algunas son altas en calorías, azúcares añadidos o edulcorantes artificiales, lo cual puede no beneficiar tu salud general. Revisa los ingredientes antes de elegir alguna.
Leche descremada y baja en grasa
Resalta la literatura médica que, además de aportar muchos nutrientes, la leche tiene excelentes propiedades hidratantes. Esta contiene naturalmente altas concentraciones de electrolitos, que ayudan a equilibrar la cantidad de agua en tu cuerpo.
Las investigaciones, se indica, han demostrado que la leche descremada y baja en grasa te rehidrata tan bien como las bebidas deportivas populares después de ejercicio intenso, mientras aporta proteínas y otros nutrientes importantes.
La proteína de alta calidad en la leche también la convierte en una bebida ideal después del ejercicio para iniciar la reparación y reconstrucción muscular.
Frutas y verduras
Con un contenido de agua del 80–99%, las frutas y verduras son un refrigerio perfectamente hidratante, se asegura.
En comparación, los alimentos altamente procesados como galletas, cereales y chips contienen solo entre 1–9% de agua.
Las frutas y verduras con mayor contenido de agua incluyen berries; melones; naranjas; uvas; zanahorias; lechuga; repollo; y espinaca
Se recomienda abastecerse de una variedad de frutas y verduras frescas y sandía picada en tu nevera para un acceso fácil y conveniente y nos afirman que, según estudios, las frutas y verduras congeladas son igual de nutritivas que las frescas, y en algunos casos incluso más.
Soluciones de rehidratación oral
Las soluciones de rehidratación oral son fórmulas especializadas para prevenir y tratar la deshidratación causada por diarrea o vómitos. También se han promovido para mejorar la recuperación del ejercicio y prevenir o tratar resacas.
Están basadas en agua y comúnmente contienen electrolitos como sodio, cloruro y potasio, además de azúcar, generalmente en forma de dextrosa. Algunas versiones comerciales incluyen prebióticos y zinc. Aunque ayudan a reemplazar líquidos y electrolitos, pueden ser costosas, se nos advierte.
Café y té
El café y el té contienen cafeína, un estimulante que puede actuar como diurético en grandes cantidades, sin embargo, aunque no hidratan tanto como el agua, cantidades moderadas de café y té pueden ayudarte a mantenerte hidratado.
Se informa que la cafeína se vuelve deshidratante solo en dosis de alrededor de dos o tres tazas de café de 8 onzas (240 ml), o cinco a ocho tazas de té del mismo tamaño.
Beber cantidades moderadas de café y té tiene efectos hidratantes similares al agua. Además, su contenido de cafeína puede darte un impulso de energía.
Signos y síntomas de deshidratación
Cada célula, tejido y órgano de tu cuerpo necesita agua para funcionar. El agua ayuda a regular la temperatura corporal, lubricar las articulaciones, transportar nutrientes, eliminar desechos y circular la sangre. Tu cuerpo no puede realizar estas funciones adecuadamente si estás deshidratado, lo cual ocurre cuando pierdes más líquidos de los que consumes.
Puedes deshidratarte por sudoración, vómitos, diarrea o por tomar medicamentos diuréticos que aumentan la pérdida de líquidos.
Algunas poblaciones son más propensas a la deshidratación, como niños, adultos mayores y personas con condiciones médicas como diabetes o enfermedad renal.
Los signos y síntomas de deshidratación incluyen:
- aumento de la sed
- boca seca
- orinar con poca frecuencia
- piel seca
- cansancio
- mareos
- dolor de cabeza

El color de la orina también es un indicador común del estado de hidratación. En general, mientras más clara sea, mejor hidratado estás. Sin embargo, el color puede cambiar por razones distintas a la hidratación, como la dieta, ciertos medicamentos o algunas condiciones médicas.
