La American Heart Association (AHA) lanzó su nuevo informe sobre las enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, en el que concluye que el aumento de la obesidad y la diabetes, así como las persistentes inequidades en salud, revelan por qué la enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal amenaza para la salud poblacional.
El Informe, titulado: Estadísticas de Enfermedades Cardíacas y Accidentes Cerebrovasculares 2026: Datos de EE. UU. y Globales de la American Heart Association, sostiene que dicho patrón debe cambiar para revertir esa tendencia.
Se informó que esta edición 2026, producto de un año de trabajo de voluntarios, científicos, clínicos, personal gubernamental y empleados de la AHA, incluye un capítulo ampliado sobre el uso y la exposición a la nicotina y el tabaco, además de un nuevo capítulo sobre el síndrome cardiovascular, renal y metabólico (CKM).
Este informe de la AHA proyecta que la hipertensión, la diabetes y la obesidad aumenten al 61%, 26.8% y 60.6% respectivamente para el año 2050 entre los adultos en Estados Unidos.
Solo se espera que la hipercolesterolemia (aumento de colesterol en la sangre) disminuya en prevalencia, pasando del 45% al 24%. Se anticipa que los comportamientos saludables disminuirán en distintos grados, excepto el sueño inadecuado, que se proyecta aumente.
Reitera el documento que las personas que fuman tienen un riesgo de mortalidad tres veces mayor que quienes nunca han fumado. Aunque la prevalencia del tabaquismo disminuyó entre los adultos estadounidenses, el uso de cigarrillos electrónicos se cuadruplicó, según datos de la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud (NHIS) de 2017 a 2023.
Actividad física y salud del sueño
Otros datos ofrecidos señalan que solo el 20% de los jóvenes de 6 a 17 años realizaban al menos 60 minutos diarios de actividad física, y un tercio de los adultos en 163 países no alcanzaba niveles suficientes de actividad.
Citan datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES) de 2017 a 2020 que mostraron que el 30% de los adultos tenía al menos 1 hora de “deuda de sueño”, definida como la diferencia en la duración del sueño entre días laborales y días libres. En análisis observacionales, el sueño deficiente se asoció con mayores probabilidades de diabetes tipo 2, hipercolesterolemia e hipertensión.
Obesidad, lípidos, presión arterial y diabetes
La prevalencia de la obesidad continúa aumentando entre jóvenes y adultos en Estados Unidos. El estudio de la Carga Global de Enfermedades (GBD) estimó que en 2021 más de 15 millones de personas de 5 a 14 años, 21 millones de 15 a 24 años y 172 millones de adultos de 25 años o más vivían con sobrepeso u obesidad en EE. UU.
La prevalencia del colesterol total elevado disminuyó, aunque la tasa global de mortalidad cardiovascular atribuible al aumento del colesterol LDL fue de 43.7 por cada 100,000 personas, según datos del GBD de 2021.
Aunque la prevalencia de hipertensión se mantuvo estable entre 2013 y 2023, el control de la presión arterial disminuyó del 54.1% en 2013–2014 al 48.3% en 2017–2020, aunque el control mejoró entre adultos negros no hispanos entre 2021 y 2023.
Según NHANES, entre 2021 y 2023, 29.5 millones de adultos tenían diabetes diagnosticada, 96 millones tenían prediabetes y 9.6 millones tenían diabetes no diagnosticada. Entre quienes tenían diabetes diagnosticada, los niveles de hemoglobina glucosilada aumentaron significativamente de 2017 a 2020 y nuevamente de 2021 a 2023, mientras que las tasas de control glucémico disminuyeron.

