Una nueva investigación sugiere que las medidas de exceso de grasa alrededor de la cintura (obesidad central o grasa visceral) pueden aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca principalmente debido a la inflamación.
La misma fue presentada en las Sesiones Científicas EPI|Lifestyle 2026 de la American Heart Association, reunión en la que se presentan los avances más recientes en ciencia epidemiológica sobre prevención, estilo de vida y salud cardiometabólica.
En este estudio, se informó, los investigadores encontraron que los niveles más altos de grasa visceral se asociaron más fuertemente con el riesgo de insuficiencia cardíaca que el peso corporal total, y que una mayor circunferencia de cintura identificó un mayor riesgo incluso cuando el índice de masa corporal (IMC) parecía normal.
Sugiere que la inflamación podría explicar por qué la grasa abdominal es especialmente dañina para la salud del corazón, indicando que el lugar donde se almacena la grasa podría importar más que el peso total.
“Esta investigación nos ayuda a entender por qué algunas personas desarrollan insuficiencia cardíaca a pesar de tener un peso corporal aparentemente saludable. Al monitorear la circunferencia de la cintura y la inflamación, los clínicos podrían identificar antes a las personas con mayor riesgo y enfocarse en estrategias preventivas que reduzcan la probabilidad de insuficiencia cardíaca antes de que aparezcan los síntomas”, sostuvo Szu-Han Chen, autora principal del estudio y estudiante de medicina en la National Yang Ming Chiao Tung University, Taiwán.
Se recuerda que una declaración científica de 2025 de la American Heart Association sobre prevención primaria basada en riesgo de insuficiencia cardíaca, la inflamación sistémica —inflamación presente en todo el cuerpo— es un factor de riesgo común para enfermedades cardíacas porque puede alterar el sistema inmunitario, dañar los vasos sanguíneos y favorecer la acumulación de tejido cicatricial en el corazón.
La entidad también ha destacado evidencia de que niveles elevados de inflamación se asocian con mayor riesgo de enfermedad cardíaca incluso en adultos con niveles normales de colesterol.
El estudio encontró que:
- 112 adultos desarrollaron insuficiencia cardíaca durante un seguimiento mediano de 6.9 años.
- Las medidas elevadas de grasa abdominal se asociaron con mayor riesgo de insuficiencia cardíaca, mientras que un IMC alto no lo hizo.
- Una mayor circunferencia de cintura y una mayor relación cintura‑estatura se asociaron con mayor riesgo.
- Durante casi 7 años de seguimiento, los participantes con niveles más altos de inflamación (medidos por análisis de sangre) tuvieron mayor probabilidad de desarrollar insuficiencia cardíaca.
- La inflamación explicó aproximadamente entre una cuarta y una tercera parte del vínculo entre la grasa abdominal y el riesgo de insuficiencia cardíaca.
“Este estudio destaca la importancia de integrar medidas de adiposidad central, como la circunferencia de la cintura, en la atención preventiva rutinaria. Comprender los factores que impulsan el riesgo de insuficiencia cardíaca, incluida la adiposidad central, es clave para reconocer y modificar el riesgo”, dijo por su parte Sadiya S. Khan, M.D., M.Sc., FAHA, presidenta voluntaria de la Declaración Científica 2025 de la AHA sobre prevención primaria basada en riesgo de insuficiencia cardíaca.
Detalles del estudio
- Se analizaron datos de salud de 1,998 adultos afroamericanos de tres condados urbanos y rurales de Jackson, Mississippi, inscritos en el Jackson Heart Study. Ninguno tenía insuficiencia cardíaca al inicio (2000–2004).
- Los participantes tenían entre 35 y 84 años, con una edad promedio de 58; y 36% eran mujeres. Fueron seguidos durante una mediana de 6.9 años, hasta el 31 de diciembre de 2016.
- Se evaluó la grasa corporal mediante peso, IMC, circunferencia de cintura y relación cintura‑estatura.
- Se midió la proteína C reactiva ultrasensible en sangre como marcador de inflamación.
La American Heart Association, se indicó, lanzó recientemente el Systemic Inflammation Data Challenge para fomentar la colaboración y profundizar en cómo la inflamación contribuye a la enfermedad cardíaca y condiciones relacionadas, incluida la insuficiencia cardíaca.

