Circula en estos días en medios especializados en Salud, una importante información que vincula la vacuna de ARNm contra el COVID-19 con una mayor supervivencia en pacientes con cáncer avanzado de pulmón o de piel.

Ese vinculo lo estableció una investigación en la que se analizaron los registros de más de 1,000 pacientes con cáncer avanzado de pulmón o de piel que estaban recibiendo inmunoterapia en el MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas.
Se informó que, en el caso del cáncer de pulmón, compararon a 180 personas que recibieron la vacuna de ARNm contra el COVID dentro de los 100 días posteriores al inicio de la inmunoterapia con 704 que no la recibieron. El resultado fue que el tiempo promedio de supervivencia aumentó de 20.6 meses a 37.3 meses.
En pacientes con melanoma avanzado, 43 recibieron la vacuna dentro de los 100 días del inicio de la inmunoterapia, mientras que 167 no.
Aquí el resultado es que la supervivencia aumentó de 26.7 meses a hasta 40 meses. Algunos pacientes aún estaban vivos al momento de la recolección de datos, lo que sugiere que el impacto podría ser aún mayor.
Se aclara y explica que, a diferencia de las vacunas convencionales (como las de la gripe o la neumonía), las vacunas de ARNm como las de Pfizer y Moderna hacen que las células humanas produzcan una proteína del virus (la proteína espiga), lo que activa al sistema inmunológico sin causar infección.
Este tipo de vacuna parece tener un efecto especial en pacientes con cáncer, ya que no se observaron beneficios similares con otras vacunas no basadas en ARNm.
¿Por qué la Vacunación podría ayudar a los Pacientes con Cáncer?
Aunque aún se sigue investigando, se indica que los científicos creen que las vacunas de ARNm pueden actuar como una especie de “alarma celular” que moviliza al sistema inmunológico para reconocer y atacar los tumores.
El, autor principal del estudio, identificado como el Dr. Grippin, describe la vacuna como una “sirena” que activa el sistema inmune.
Médicos entrevistados por estos medios opinan que las vacunas aumentan la eficacia de la inmunoterapia, mientras esperan que tengan el mismo efecto en otros tipos de cáncer.
“Si estos resultados se confirman en un ensayo clínico más amplio, podrían representar “un nuevo paradigma” en el tratamiento del cáncer, declaró el Dr. Elias Sayour, coautor del estudio y profesor asociado de neurocirugía en la Universidad de Florida.
Se resalta la gran importancia de estos resultados porque, aunque el estudio se centró en ciertos tipos de cáncer y en la vacuna contra el COVID, los oncólogos creen que los hallazgos podrían tener implicaciones más amplias.
Entre esas implicaciones destacan que:
- Refuerzan la idea de que el sistema inmunológico juega un papel clave en los resultados del cáncer.
- Abren la puerta al desarrollo de vacunas universales contra el cáncer.
- En el futuro, las vacunas de ARNm podrían diseñarse para atacar directamente antígenos específicos del cáncer, en lugar de proteínas virales.


