Una nuevo estudio publicado en la revista Nutrients encontró que no desayunar puede aumentar el riesgo de desarrollar síndrome metabólico, y que por lo tanto, abordar este hábito podría ayudar a combatirlo.
El síndrome metabólico lo definen como un conjunto de problemas de salud, como la presión arterial alta, que aumentan el riesgo de consecuencias más graves, como un derrame cerebral.
Según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI), se considera que una persona tiene síndrome metabólico si presenta al menos tres de estas cinco condiciones: obesidad abdominal, niveles altos de azúcar en sangre, presión arterial alta, triglicéridos elevados y colesterol “bueno” (HDL) bajo.
El estudio fue realizado por investigadores en China, quienes analizaron la relación entre no desayunar y el riesgo de síndrome metabólico en la población general. Utilizaron estudios en bases de datos como PubMed y Web of Science, y seleccionaron aquellos que cumplían con criterios específicos, como centrarse en la población general y tener como resultado el síndrome metabólico o sus componentes.
Excluyeron estudios que no eran observacionales o que se enfocaban en grupos especiales, como personas con diabetes. Al menos dos revisores evaluaron la calidad de los estudios incluidos.
Finalmente, analizaron nueve estudios con datos de 118,385 participantes. Los resultados sugieren que saltarse el desayuno está asociado con un mayor riesgo de síndrome metabólico.
También se examinó cómo este hábito se relaciona con componentes específicos del síndrome.
Cinco estudios previos que fueron evaluados analizaron el vínculo entre no desayunar y presión arterial alta. El análisis conjunto mostró que este hábito aumenta el riesgo de hipertensión.
También se encontraron resultados similares respecto al riesgo de niveles altos de azúcar en sangre y dislipidemia (alteraciones en los lípidos sanguíneos).
El estudio sugiere que saltarse el desayuno puede afectar la salud metabólica y la capacidad del cuerpo para procesar nutrientes, al alterar el ritmo natural del organismo. También se observó una relación entre no desayunar y niveles de colesterol total, colesterol “bueno” y “malo”, y triglicéridos.
En general, los resultados respaldan los beneficios de lo que muchos consideran “la comida más importante del día”.
Una de las conclusiones es que el desayuno estimula el metabolismo y proporciona la energía necesaria para funcionar bien. Además, puede ayudar a reducir la ingesta de alimentos durante el resto del día.
Médicos consultados sobre los resultados de este trabajo coincidieron en que las implicaciones clínicas son que un desayuno saludable puede ayudar a reducir el riesgo de síndrome metabólico y otras condiciones médicas. “Saltarse el desayuno es solo uno de los factores; es importante mantener una dieta equilibrada y reducir otros riesgos para obtener el máximo beneficio.”
Opinaron además que, aunque los estudios son observacionales, la consistencia de los hallazgos respalda la idea de que los patrones alimenticios regulares ayudan a mantener ritmos metabólicos saludables.
“Desde el enfoque osteopático, esto concuerda con la idea de que el cuerpo funciona mejor cuando se respeta su equilibrio natural. Saltarse comidas interrumpe esa armonía y puede generar estrés en los sistemas reguladores del cuerpo. Fomentar el desayuno equilibrado puede mejorar la energía, la regulación hormonal y el bienestar general.”



