El Director Ejecutivo Interino del Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico, el Dr. Humberto M. Guiot, ofreció un mensaje para el día de las Madres en el que ofrece recomendaciones para el buen manejo y la prevención de esta condición
“En el Día de las Madres, celebramos con gratitud, respeto y admiración a todas las madres que han enfrentado un diagnóstico de cáncer con valentía. Desde el Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico, queremos rendir un homenaje especial a estas mujeres que, además de ser el corazón de sus hogares, han demostrado una fuerza inquebrantable en medio de vivir su realidad enfrentando su enfermedad”, lee la apertura del mensaje.
”Como médico, también como paciente sobreviviente y cuidador, reconozco profundamente el impacto físico y emocional que el cáncer posee, no solo en quien lo padece, sino también en sus seres queridos. Por eso, hoy quiero compartir un mensaje de esperanza: la vida después del cáncer es posible, y cada día es una oportunidad para seguir adelante con dignidad, con amor y con propósito”, sostiene.
Tras resaltar que lo más importante es reconocer que nadie tiene que enfrentar este camino en soledad, invita a quienes rodean a una madre diagnosticada con cáncer, a convertirse en aliados activos.
“Escuchar, acompañar sin juzgar, compartir información precisa y ayudar a mantener la esperanza viva son actos de amor que tienen un poder transformador”, afirma.
Subraya igualmente la importancia de la prevención. “El cáncer se puede detectar a tiempo si atendemos señales tempranas, cumplimos con los cotejos rutinarios y fomentamos estilos de vida saludables. Hablen con sus madres, hermanas, tías, esposas, hijas. Motívenlas a realizarse mamografías, pruebas de cérvix, colonoscopias o cualquier otro examen pertinente según su edad y riesgo. La prevención es también una forma de amor”.
Sugerencias de regalos
El doctor Guiot ofrece también recomendaciones de algunos regalos para estas madres tan especiales.
Una de ellas son las infusiones naturales y tés suaves: El jengibre, la menta o la manzanilla pueden ayudar con las náuseas y la ansiedad, siempre y cuando estén aprobados por su equipo médico.
También los productos de autocuidado libres de fragancias fuertes: Cremas, bálsamos o lociones para piel sensible, sin químicos agresivos, ayudan a aliviar efectos secundarios del tratamiento.
Mantas o cojines térmicos, que proveen apoyo físico y emocional durante o después de las sesiones de tratamiento, es otro posible regalo; al igual que una caja de alimentos saludables y suaves, entre las que incluyó frutas frescas, galletas integrales, sopas naturales o batidas nutritivas, que pueden ser reconfortantes, según la tolerancia del paciente.
Una última recomendación que hace es la de un “diario o cuaderno de gratitud, para registrar pensamientos, emociones o simplemente reflexionar. Es un regalo que invita a la introspección y al empoderamiento”.
“Este Día de las Madres, regalemos tiempo, empatía, y sobre todo, presencia. Porque acompañar a quienes enfrentan el cáncer, en especial a nuestras madres, es una expresión de amor que trasciende cualquier diagnóstico”, concluye.


