Las personas que siguieron una dieta baja en calorías compuesta principalmente de avena durante dos días experimentaron una reducción prolongada del colesterol LDL (“malo”) y del colesterol total en un ensayo clínico, se informó.
Resultó, además, que los niveles reducidos de colesterol se mantuvieron durante seis semanas después de la dieta de dos días.
Se precisó que los niveles de LDL se redujeron en un 10%, menos que lo que se logra con medicamentos, pero aun así una disminución significativa.
El estudio, se explicó, consistió en dos intervenciones dietéticas paralelas, aleatorizadas, controladas y prospectivas. Los participantes en ambas intervenciones tenían síndrome metabólico, caracterizado por presión arterial elevada, niveles altos de lípidos en sangre, glucosa elevada y sobrepeso.
El primer ensayo investigó el efecto de la dieta de avena de dos días e incluyó a 32 hombres y mujeres que siguieron la dieta de avena o sirvieron como grupo control con una dieta estándar de reducción calórica de la misma duración.
Las 17 personas en la dieta de avena consumieron 300 gramos de avena al día. Podían complementar el cereal con vegetales o frutas. En total, consumieron la mitad de su ingesta calórica habitual. Después de los dos días, regresaron a su dieta normal sin avena.
Los participantes que consumieron avena perdieron peso y mostraron una ligera reducción de la presión arterial inmediatamente después del periodo de dos días.
El segundo ensayo exploró el efecto de integrar avena de manera regular en la dieta. Diecisiete personas reemplazaron una comida diaria con avena —en forma de avena cocida, batidos o productos horneados— durante seis semanas, manteniendo su ingesta calórica habitual. El grupo control no cambió su dieta, excepto por evitar la avena.
La implicación del estudio se afirma, “es que un consumo corto e intensivo de avena podría ser más eficaz para reducir el colesterol que incorporarla de manera regular”.
Combatir el colesterol con avena a diario
Se aclara, sin embargo, que los hallazgos no significan que consumir avena diariamente no tenga un papel en el control del colesterol junto con los medicamentos recetados.
“Incluir cantidades moderadas de avena dentro de un patrón de alimentación saludable para el corazón, junto con otras fuentes de fibra soluble y proteínas vegetales, sigue siendo una forma práctica y basada en evidencia de apoyar la reducción del LDL y la salud cardiometabólica”, recalcan.

