Son varios los análisis de sangre diagnósticos que requieren que acudas al laboratorio en ayuna porque comer o beber cualquier cosa que no sea agua puede alterar los resultados.
Consumir alimentos y bebidas hace que el cuerpo absorba azúcar, grasa, proteínas y otros nutrientes y estas sustancias afectan los niveles en la sangre, lo que puede hacer que los resultados sean inexactos.
Ese ayuno antes de un análisis de sangre suele durar entre 8 y 12 horas, pero puedes comer inmediatamente después de que te extraigan la sangre.
Los análisis más comunes que requieren ayuno:
- Prueba de glucosa: Se utiliza para diagnosticar diabetes y prediabetes, y para evaluar la eficacia de los tratamientos. Comer o beber puede provocar un aumento temporal en los niveles de glucosa, lo que altera los resultados.
- Panel de lípidos: Evalúa los niveles de colesterol y triglicéridos. Niveles altos aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares. No siempre requiere ayuno.
- Panel metabólico: Parte común de un examen físico, evalúa glucosa, electrolitos, equilibrio de líquidos y, a veces, función renal y hepática. El ayuno puede no ser necesario, dependiendo de lo que el médico quiera medir.
- Pruebas de función hepática: Miden enzimas como ALT y AST, la proteína albúmina y el pigmento bilirrubina. El ayuno ayuda a obtener mediciones precisas, aunque no siempre es obligatorio.
- Prueba de vitamina B12: Ayuda a diagnosticar anemia y otras afecciones, midiendo la cantidad de vitamina B12 en la sangre.
- Pruebas de hierro: Incluyen ferritina y hierro sérico, y se usan para detectar niveles bajos o altos de hierro. Comer o beber puede alterar estos niveles.
- Transferasa gamma-glutamil (GGT): Evalúa nivel de la enzima GGT. Niveles altos pueden indicar enfermedad hepática, problemas en los conductos biliares o consumo excesivo de alcohol.
- Panel de función renal: Evalúa la salud de los riñones. A veces se incluye en el panel metabólico y no siempre requiere ayuno.
Lo más importante es hablar con tu médico para confirmar las preparaciones específicas. Confirma si necesitas ayunar, por cuánto tiempo y qué líquidos puedes consumir.
Informa sobre los medicamentos que tomas y si puedes seguir tomándolos durante el ayuno. En la mayoría de los casos, sí puedes.
Programa el análisis por la mañana, así gran parte del ayuno ocurre mientras duermes.
Si olvidaste ayunar informa a tu médico. Este puede pedirte que reprogrames el análisis


