La celulitis la definen como una infección bacteriana potencialmente grave que se desarrolla en las capas profundas de la piel, debajo de la epidermis.
Sus signos y síntomas incluyen hinchazón, enrojecimiento, dolor y sensibilidad en la zona afectada. Algunas personas también presentan ampollas, escalofríos, fiebre y náuseas.
Se advierte que si la celulitis no se trata, la infección puede llegar al torrente sanguíneo y convertirse en una amenaza para la vida. Comprender sus causas y factores de riesgo puede reducir las probabilidades de infección y ayudar a saber cuándo buscar atención médica.
Causas Comunes
La mayoría de los casos son causados por bacterias estafilococo (staphylococcus) y estreptococo (streptococcus). Ambas pueden vivir sin causar daño en la piel intacta, pero cuando esta se rompe, puede producirse una infección en las capas superiores o profundas.
Por lo general, la celulitis comienza con un rasguño, corte, abrasión, picadura de insecto u otra lesión cutánea. Atender estas lesiones de inmediato puede prevenir la infección.
Condiciones que pueden aumentar el riesgo:
Sistema Inmunitario Débil
Las personas con defensas bajas son más propensas a infecciones. Niños y adultos mayores suelen tener sistemas inmunitarios más débiles.
Enfermedades como diabetes, cáncer, VIH y trastornos autoinmunes (lupus, artritis reumatoide) también reducen la capacidad de defensa.
Medicamentos inmunosupresores y corticosteroides pueden tener el mismo efecto.
Antecedentes de Problemas en la Piel
La celulitis puede ser una complicación del impétigo, una infección bacteriana superficial que causa ampollas que se rompen y forman costras. También puede aparecer cuando otras afecciones provocan rupturas en la piel, como pie de atleta, dermatitis de contacto, dermatitis atópica, herpes zóster o varicela.
Lesiones frecuentes por actividades laborales o recreativas aumentan el riesgo.
En algunos casos, el médico puede recomendar antibióticos en dosis bajas para prevenir episodios recurrentes.
Obesidad o Sobrepeso
El exceso de peso dificulta la capacidad del cuerpo para combatir infecciones. Además, aumenta el riesgo de linfedema, otro factor de riesgo para celulitis, especialmente tras tratamientos contra el cáncer.
Linfedema
La acumulación de líquido en brazos o piernas incrementa el riesgo. Es común después de la extracción de ganglios linfáticos durante el tratamiento del cáncer de mama. También puede ocurrir en las piernas por lesiones en ganglios o vasos linfáticos, infecciones o tratamientos oncológicos.
Uso de Drogas Inyectables
Las infecciones cutáneas, incluida la celulitis, son frecuentes entre quienes se inyectan drogas, sobre todo si lo hacen en piel o músculo en lugar de en una vena. El uso de agujas no esterilizadas y la falta de limpieza adecuada antes de la inyección aumentan el riesgo.
Lo que se aconseja para prevenirla:
- Mantén un peso saludable: limita el consumo de azúcar y comida rápida, come frutas y verduras frescas y realiza actividad física diaria.
- Deja de fumar y reduce el consumo de alcohol (máximo una bebida al día para mujeres y dos para hombres).
- Practica buena higiene y cuida la piel: trata rápidamente cualquier herida o ruptura cutánea.
En conclusión se nos recalca que la celulitis es una infección bacteriana profunda que causa enrojecimiento, hinchazón y sensibilidad; que sus factores de riesgo son la obesidad, un sistema inmunitario debilitado y linfedema; y que una buena higiene y el cuidado inmediato de lesiones en la piel ayudan a prevenirla.



