Podrían confundirse, pero sus diferencias son importantes por lo que debemos poder distinguir entre lo que es la urticaria y lo que se conoce como “culebrilla”, o “shingles” en inglés.
La urticaria, nos explica la literatura médica, es una reacción cutánea que se desarrolla como resultado de una alergia o infección. La culebrilla es un sarpullido doloroso que aparece cuando el virus varicela-zóster se reactiva en el cuerpo.
Ambas afecciones causan sarpullido con picazón y dolor, por lo que puede ser difícil diferenciarlas. La urticaria puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, mientras que la culebrilla suele desarrollarse en un solo lado, afectando con frecuencia el torso.
El tratamiento para la urticaria, indican, se centra en controlar la picazón y prevenir nuevos brotes con antihistamínicos y lociones tópicas. La culebrilla puede requerir medicamentos antivirales para acelerar la recuperación y aliviar el dolor.
¿Cuáles son los síntomas de la urticaria y la culebrilla?
Urticaria
Produce ronchas y bultos elevados que pueden:
- picar
- arder o causar escozor
- sentirse calientes al tacto
En piel morena o negra, las ronchas suelen tener el mismo color que la piel circundante. En piel clara, pueden ser rojas o rosadas.
La Academia Americana de Dermatología (AAD), informa que la urticaria puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero con mayor frecuencia en:
- abdomen
- espalda
- glúteos
- pecho
- brazos y piernas superiores
No es contagiosa y se produce cuando el cuerpo libera histamina, una sustancia química del sistema inmunitario ante una amenaza.
Puede deberse a:
- reacción alérgica (alimentos, medicamentos, picaduras, plantas, polen)
- estrés
- luz solar
- presión en la piel (ropa ajustada, rascado)
La Culebrilla
Provoca un sarpullido y ampollas que generalmente se desarrollan en un solo lado del cuerpo. Antes de que aparezca el sarpullido, la persona puede sentir hormigueo o dolor en la zona afectada.
El sarpullido suele aparecer en el pecho y abdomen, pero también puede afectar la cara, ojos y genitales.
Se desarrolla por la reactivación del virus varicela-zóster, el mismo que causa la varicela. Una vez que alguien ha tenido varicela, el virus permanece en el cuerpo.
A diferencia de la urticaria, el virus es contagioso. Aunque no se puede “contagiar” la culebrilla, sí se puede transmitir el virus a alguien que nunca tuvo varicela, por contacto directo con el líquido de las ampollas o por partículas en el aire.
LA Urticaria se diagnostica mediante examen físico. Identificar la causa puede tardar más tiempo. La Culebrilla: suele diagnosticarse por los síntomas, aunque a veces se analiza líquido de las ampollas para confirmar el virus.
Se recomienda buscar atención médica urgente si la Urticaria no desaparece en 2 días, se extiende o reaparece. Si dura más de 6 semanas, consultar a un dermatólogo certificado.
En el caso de la Culebrilla, urge esa atención si la persona está embarazada o lactando; el sarpullido afecta ojos o nariz; hay cambios en la visión; es menor de 17 años; o tiene el sistema inmunitario debilitado.

