Un escrito trabajado y publicado por el equipo de Mayo Clinic sostiene que el dolor abdominal puede tener muchas causas y que las más comunes generalmente no son graves, como los gases, la indigestión o un músculo distendido. Otras afecciones, sin embargo, pueden requerir atención médica inmediata.
Indican que la ubicación y el patrón del dolor abdominal pueden dar pistas importantes, pero la duración del dolor es especialmente útil para determinar su causa.
“El dolor abdominal agudo aparece y suele desaparecer en unas pocas horas o días. El dolor abdominal crónico puede aparecer y desaparecer. Este tipo de dolor puede durar semanas, meses o incluso años. Algunas afecciones crónicas causan dolor progresivo, que empeora de manera constante con el tiempo”, señalan.
Nos detallan los distintos tipos de dolor y sus posibles causas:
Agudo
Las afecciones que causan dolor abdominal agudo suelen presentarse junto con otros síntomas que se desarrollan en horas o días. Las causas pueden variar desde problemas menores que desaparecen sin tratamiento hasta emergencias médicas graves, como:
- Aneurisma aórtico abdominal
- Apendicitis — inflamación del apéndice
- Colangitis — inflamación del conducto biliar
- Colecistitis
- Cistitis (irritación de la vejiga)
- Cetoacidosis diabética (niveles altos de ácidos llamados cetonas en la sangre)
- Diverticulitis — inflamación o infección de bolsas en el revestimiento del tracto digestivo
- Duodenitis — inflamación de la parte superior del intestino delgado
- Embarazo ectópico — el óvulo fertilizado se implanta fuera del útero, como en una trompa de Falopio
- Impactación fecal — heces endurecidas que no pueden expulsarse
- Ataque cardíaco
- Lesión
- Obstrucción intestinal — bloqueo que impide el paso de alimentos o líquidos por el intestino
- Infección renal (pielonefritis)
- Cálculos renales — acumulaciones duras de minerales y sal en los riñones
- Absceso hepático — acumulación de pus en el hígado
- Isquemia mesentérica — disminución del flujo sanguíneo a los intestinos
- Pancreatitis
- Pericarditis — inflamación del tejido alrededor del corazón
- Peritonitis — infección del revestimiento abdominal
- Pleuritis — inflamación de la membrana que rodea los pulmones
- Infarto pulmonar — pérdida de flujo sanguíneo en los pulmones
- Ruptura del bazo
- Herpes zóster
- Infección del bazo
- Absceso esplénico — acumulación de pus en el bazo
- Colon desgarrado
- Infección urinaria (ITU)
Crónico (intermitente o episódico)
La causa específica del dolor abdominal crónico suele ser difícil de determinar. Los síntomas pueden variar de leves a graves, aparecer y desaparecer sin empeorar con el tiempo. Algunas causas incluyen:
- Angina (flujo sanguíneo reducido al corazón)
- Enfermedad celíaca
- Endometriosis — tejido similar al uterino que crece fuera del útero
- Cálculos biliares
- Gastritis — inflamación del revestimiento del estómago
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)
- Hernia hiatal
- Hernia inguinal — tejido que sobresale por un punto débil en los músculos abdominales
- Síndrome de intestino irritable
- Quistes ováricos — sacos llenos de líquido en los ovarios
- Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) — infección de los órganos reproductivos femeninos
- Úlcera péptica
- Anemia de células falciformes
- Músculo abdominal distendido o desgarrado
- Colitis ulcerosa — enfermedad que causa úlceras e inflamación en el intestino grueso
Progresivo
El dolor abdominal que empeora de manera constante suele ser grave y puede acompañarse de otros síntomas. Algunas causas son:
- Cáncer
- Enfermedad de Crohn — inflamación del tracto digestivo
- Bazo agrandado (esplenomegalia)
- Cáncer de vesícula biliar
- Hepatitis
- Cáncer de riñón
- Intoxicación por plomo
- Cáncer de hígado
- Linfoma no Hodgkin
- Cáncer de páncreas
- Cáncer de estómago
- Absceso tubo-ovárico — acumulación de pus en trompa y ovario
- Uremia — acumulación de desechos en la sangre
La recomendación es llamar a su médico o profesional de la Salud si su dolor abdominal es tan fuerte que no puede moverse sin causar más dolor, no puede sentarse o mantener una posición que le sea cómoda,

