Mayoría de los casos de demencia en Puerto Rico son de Alzheimer
Cerca del 69% de los casos de demencia en Puerto Rico corresponden al Alzheimer, según los datos del Registro de Casos de las enfermedades de Alzheimer, Huntington y otras demencias, para los años del 2008 al 2024, informó en días recientes el Departamento de Salud.
Durante ese periodo, precisó la agencia por voz de su secretario, Víctor M. Ramos Otero, se registraron 54,473 casos de demencia, de los cuales 49,734 (68.6%) corresponden a Alzheimer. Desde el año 2008, la enfermedad se consolidó como la cuarta causa de muerte en la isla, y desde 2018 ocupa la tercera posición entre mujeres mayores de 60 años.
Los datos se ofrecieron al anunciarse el nuevo Plan Estratégico 2026-2030, enfocado en atender las necesidades apremiantes relacionadas con el Alzheimer y otras demencias en la Isla, el cual se desarrolló en colaboración con la Coalición de Alzheimer y otras demencias de Puerto Rico (CADPR).
Coincidiendo con ese anuncio se informó que un nuevo estudio vincula el Alzheimer con la escasez de litio en el cerebro. Este es descrito como un mineral esencial en el cuerpo humano que juega un papel crucial en la regulación del estado de ánimo y la función cerebral.
Se indica que, aunque el cuerpo no necesita grandes cantidades de litio, este mineral se produce en pequeñas cantidades a través de procesos metabólicos y que la dieta y el agua pueden contribuir a los niveles de litio en el organismo.
El nuevo estudio muestra que el litio ocurre de forma natural en el cerebro y desempeña un papel importante en su funcionamiento normal. Los científicos también descubrieron que la pérdida de litio en el cerebro podría ser una señal temprana de la enfermedad de Alzheimer, ya que se une a las placas de beta-amiloide, consideradas actualmente uno de los signos distintivos de la enfermedad.
Este fue publicado en la revista Nature y se asegura que aporta más evidencia sobre el potencial efecto neuroprotector del litio.
Los investigadores utilizaron una combinación de pruebas en tejido cerebral post mortem y un modelo de ratón con Alzheimer. Usando muestras de tejido cerebral de participantes fallecidos con cognición saludable, deterioro cognitivo leve y Alzheimer avanzado, los científicos descubrieron que, de los 27 metales traza diferentes en el cerebro, el litio era el único que mostraba niveles significativamente distintos entre los grupos.
Encontraron que los cambios en los niveles de litio comenzaban en las primeras etapas de la pérdida de memoria, y que los niveles del mineral eran muy bajos en las muestras de participantes con deterioro cognitivo leve o Alzheimer.
Restaurar niveles de litio revierte el daño cerebral en modelo de ratón
El equipo de investigación utilizó además, un modelo de ratón para confirmar su hipótesis. Cuando se alimentó a ratones sanos con una dieta reducida en litio, los científicos observaron que envejecían más rápido y sufrían inflamación cerebral y deterioro cognitivo.
Observaron que niveles bajos de litio aceleraban la formación de placas de beta-amiloide y activaban células inflamatorias llamadas microglía en el cerebro. Sin embargo, cuando se administró a los ratones un compuesto de litio llamado orotato de litio, el daño cerebral relacionado con el Alzheimer se revirtió y la función de la memoria fue restaurada.
“La idea de que la deficiencia de litio podría ser una causa del Alzheimer es nueva y sugiere un enfoque terapéutico diferente”, dijo Bruce Yankner, MD, PhD, profesor de genética y neurología en el Instituto Blavatnik de la Escuela de Medicina de Harvard y autor principal del estudio, al comentar los resultados.
Advirtió que “hay que tener cuidado al extrapolar desde modelos de ratón, y nunca se sabe hasta que se prueba en un ensayo clínico humano controlado”, aunque enfatizó que “hasta ahora los resultados son muy alentadores”.
Científicos que comentaron los resultados de este estudio expresaron su optimismo y adelantaron la posibilidad de que sus hallazgos podrían contribuir a la detección temprana y tratamiento del Alzheimer en el futuro.
Opinaron además, que abre la posibilidad de la aplicación terapéutica del orotato de litio, como una opción de tratamiento viable, cuando se evidencie su efectividad en humanos.



